DESALENTADOR EL TEMA EDUCATIVO EN EL PAÍS

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La educación es un factor fundamental para las personas y por ende para la sociedad en general, a través de la educación se pueden determinar conductas y también se ayuda a construir la identidad cultural, el desarrollo constante de la sociedad y el desarrollo de un país. Sabiendo que la educación puede convertirse en la palanca de cambio de una sociedad como la nuestra, resulta verdaderamente complicado entender la negativa o la falta de interés de los gobiernos para crear políticas públicas que en realidad permitan el acceso a la educación y que se logre consolidar como un derecho para todos los jóvenes. Se ha visto con mucha claridad que los países que en la actualidad tienen un mayor desarrollo y una mayor estabilidad son los que han visto a la educación como un pilar fundamental para lograr un amplio bienestar social lo que llega a reflejarse en un sólido crecimiento económico.

Antes de que iniciara la educación a distancia, aproximadamente  262 millones de niños y adolescentes en el mundo, aproximadamente un 20%, no acudían a la escuela o no completaban su formación académica, por situaciones como como la pobreza, la discriminación, los conflictos armados, los desplazamientos, la falta de infraestructura e incluso la falta de docentes, según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y según datos arrojados recientemente por este organismo y diversos informes demuestran que 617 millones de niños y adolescentes, a nivel global, no logran alcanzar las competencias más elementales en áreas como matemáticas y lectura, lo que hace que la sociedad misma no se pueda desarrollar de forma satisfactoria y que sigan prevaleciendo muchas deficiencias para lograr un país con altos índices de desarrollo.

El complicado panorama que viven los estudiantes en México, resulta ser verdaderamente desalentador y complicado. La actual crisis sanitaria ha desencadenado un retroceso en el sistema educativo, Francisco Alejandro Enríquez Torres, especialista de educación de la Universidad La Salle, pronostica que la suspensión de clases presenciales y la educación a distancia provocarán un retroceso de siete años en el área educativa. Tras la pandemia el país tendrá el mayor abandono escolar entre los 6 y 17 años, pues 16% de quien deje la escuela lo hará por motivos económicos, mientras que 9% lo hará por razones académicas. “En el caso de México la influencia de la caída del  Producto Interno Bruto (PIB) es determinante”, dice el estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Ante este horizonte la situación que se vislumbra es aterradora, pues las generaciones que el día de hoy deberían estar preparándose, de la mejor manera, para llevar las riendas del país el día de mañana, resulta que se está viendo obligada a dejar sus estudios; por otro lado, la insensibilidad del Gobierno Federal encabezado por el Lic. Andrés Manuel López Obrador, sale a relucir en estos momentos de crisis y de angustia para millones de familias, y es cierto que en los discursos se habla de apoyos incondicionales a los sectores más vulnerables, pero al día de hoy no podemos seguir creyendo que todo está avanzando bien, porque la realidad nos está diciendo otra cosa y basta con recordar los  recortes significativos a la educación en este nuevo periodo, 13 programas educativos han desaparecieron del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para 2021 y además es importante resaltar que estaban destinados principalmente a sectores vulnerables de la sociedad mexicana tales como el  Programa de Escuelas de Tiempo Completo,  Formación y certificación para el trabajo y  Fortalecimiento a la excelencia educativa y no podemos olvidar que las becas que han sido una de las principales banderas de este sexenio, “Benito Juárez” y “Jóvenes Escribiendo el Futuro”, no han llegado a todos los estudiantes que las necesitan, por lo menos en San Luis Potosí, hay un padrón de más de tres mil estudiantes de nivel medio superior y superior, que de forma justificada han demostrado la necesidad de estos programas y que al día de hoy siguen sin tener respuesta favorable a su petición; a veces, desde mi punto de vista, estos apoyos parecen ser más el preámbulo de una campaña electorera que estrategias bien planeadas para combatir la deserción escolar, pues los datos nos indican, con mucha desgracia, que esas acciones que ha hecho el Gobierno Federal no son las indicadas, pues el problema del abandono escolar sigue aumentando y más en estos tiempos de pandemia en donde ya se han dejado ver todas las debilidades de los programas educativos y las múltiples deficiencias, que desde antes de la pandemia ya se presentaban y en estos días son mucho más agudos.

Ante todas estas barreras, que se han presentado a la educación y en general al desarrollo del país, es de admirarse las acciones que cientos de jóvenes continúan haciendo, pues la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” (FNERRR), desde su fundación en el año de 1999 ha buscado y luchado por una educación de calidad, tarea que no ha sido nada sencilla y en donde se han encontrado con autoridades, que parecieran no apostarle nada al tema educativo. Es por ello que en estos momentos los jóvenes siguen buscando opciones para seguir educándose, para seguir preparándose y ser profesionistas competentes con la capacidad de plantear soluciones a los problemas de la nación, me solidarizo con la gestión que están encabezando los estudiantes adheridos a la FNERRR en el estado de Tamaulipas, quienes esperan recibir una respuesta favorable a la petición de condonar colegiaturas en la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) y del Tecnológico de Altamira; por ello pedimos la intervención del Lic. Francisco Javier García Cabeza de Vaca, gobernador del Estado de Tamaulipas, pues es evidente que ante la actual crisis sanitaria y el nulo apoyo del Gobierno Federal el apoyo de las autoridades estatales puede ser una ayuda muy significativa para evitar la deserción escolar en el país.

No podemos seguir permitiendo que la sociedad siga avanzando con tantos problemas encima, el desarrollo del país está estancado y la juventud junto al pueblo organizado debemos ser la punta de lanza de una transformación positiva a favor de quienes más los necesitan. No podemos olvidar las palabras que el poeta Miguel Hernández, ya mencionaba  “la juventud siempre empuja, la juventud siempre vence” y es lo que nos debemos proponer ser un factor de cambio que de forma unida vayamos a buscar una educación  democrática, crítica, científica y popular que ayude a transformar las malas condiciones de nuestra sociedad.

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